La vieja usina de San Martín de los Andes

Una obra que iluminó la historia de la ciudad

FOTOGRAFIAS DE UN PUEBLO

10/22/20262 min read

En las inmediaciones del arroyo Calbuco, entre la vegetación y el relieve de la cordillera, permanece una construcción ligada a los primeros años del desarrollo energético de San Martín de los Andes. La vieja usina hidroeléctrica fue mucho más que una instalación técnica: representó un paso importante para mejorar el alumbrado público de una ciudad que comenzaba a crecer.

La historia de esta central se remonta a 1943, cuando el Gobierno nacional dispuso la construcción de una planta hidroeléctrica para responder a la demanda de los vecinos. El lugar elegido fue un sector del arroyo Calbuco donde el agua presenta un salto de aproximadamente 22 metros, una condición que permitía aprovechar su fuerza para generar electricidad.

La obra fue inaugurada en 1949 y comenzó a producir energía ese mismo año. Parte de su equipamiento llegó desde Suiza: primero fue trasladado en barco hasta Buenos Aires, luego en tren hasta Zapala y, finalmente, en camión hasta San Martín de los Andes. Una travesía que da cuenta del esfuerzo que implicó poner en marcha aquella instalación en la cordillera neuquina.

De central eléctrica a Museo de la Energía

Con el paso de los años, la usina dejó de funcionar como central generadora. Sin embargo, su valor histórico abrió la posibilidad de darle un nuevo destino. El 4 de febrero de 1998, en el marco de los actos por el centenario de San Martín de los Andes, el lugar fue inaugurado como Museo de la Energía, un espacio pensado para conservar parte de esa historia y mostrar distintas posibilidades de producción energética.

La recuperación no logró sostenerse en el tiempo. Las instalaciones sufrieron actos de vandalismo y un progresivo deterioro que afectó tanto la estructura como el equipamiento. El sitio, que había sido recuperado como espacio cultural, volvió a quedar expuesto al abandono.

Una historia que busca volver a ponerse en marcha

La posibilidad de recuperar la vieja usina volvió a tomar impulso en distintos momentos. En 2021, la Municipalidad de San Martín de los Andes y la Agencia de Inversiones de Neuquén retomaron gestiones para poner en valor el lugar y recuperar su capacidad de generar energía renovable, en coordinación con el Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN).

En marzo de 2025, funcionarios de la Agencia de Inversiones y especialistas contratados por el Consejo Federal de Inversiones visitaron las instalaciones para avanzar en el proyecto ejecutivo destinado a reactivar la central hidroeléctrica. La iniciativa busca aprovechar el potencial del arroyo Calbuco para producir electricidad a partir de una fuente renovable.

La vieja usina forma parte de una etapa de la historia local en la que aprovechar los recursos naturales era fundamental para acompañar el crecimiento de la ciudad. Su construcción, el funcionamiento, su transformación en museo y los proyectos para recuperarla reflejan los distintos destinos que tuvo a lo largo del tiempo.

Hoy, su historia sigue ligada al agua del arroyo Calbuco. Recuperar este espacio significaría no solo rescatar una antigua instalación energética, sino también conservar un testimonio de los esfuerzos que contribuyeron al desarrollo de San Martín de los Andes.

Porque hay construcciones que, aun cuando dejan de cumplir la función para la que fueron creadas, conservan algo esencial: la memoria de una ciudad y de las personas que la hicieron crecer.

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