Si hay un detalle que no puede faltar en un hogar con estilo escandinavo, son los cojines. Son funcionales, decorativos y tienen ese “algo” que hace que un espacio se sienta más acogedor. ¿Quieres saber cómo usarlos para lograr ese look nórdico que tanto gusta? Te lo cuento en este post.

1. Menos es más (pero con estilo)
El estilo nórdico apuesta por lo simple, pero no por lo aburrido. Elige cojines en tonos neutros —blanco, gris, beige, negro— y combínalos con uno o dos acentos suaves como azul hielo, verde salvia o terracota claro. ¿La clave? Que todo parezca relajado y natural.

2. Texturas que abrigan
En un ambiente nórdico, la textura lo es todo. Añade cojines de lino lavado, punto grueso, algodón o incluso con detalles en cuero natural. Estos materiales aportan calidez visual sin sobrecargar el espacio.
3. Diseños sutiles, pero con personalidad

Los estampados geométricos simples, rayas finas o patrones inspirados en la naturaleza (ramas, hojas, montañas) son muy nórdicos. Úsalos con moderación y combínalos con cojines lisos para mantener la armonía.
4. Cojines para cada rincón
No te limites al sofá. Coloca un par de cojines grandes en el suelo con una manta, ideal para un rincón de lectura o para los más pequeños. También puedes usarlos sobre una banca de madera o en la cama, combinando tres o cuatro en distintas formas.
